Con una amplia sonrisa y luciendo sobre su pecho la Medalla Reconciliación y Paz Cardenal Miguel Obando y Bravo y la Orden Independencia Cultural Rubén Darío, impuesta por el Copresidente Daniel Ortega, don Jaime Morales Carazo agradeció con “gracias para siempre” el reconocimiento presidencial a su ejemplo de hombre que contribuyó a poner fin a la guerra de agresión financiada por los Estados Unidos en la década de los 80, que cobró más de 50 mil muertos y centenares de lisiados.
Los Copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, otorgaron la Medalla Reconciliación y Paz a don Jaime Morales Carazo y a su esposa Amparo Vázquez de Morales en ocasión de celebrarse el centenario de nacimiento del primer Cardenal de la Iglesia Católica en Nicaragua, Miguel Obando y Bravo, quien se distinguió como mediador entre guerrilleros sandinistas y Somoza, y después entre contras y sandinistas.
Daniel recordó que tras salir de la guerra de liberación que finalizó con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista en 1979, casi de inmediato se inició la guerra contrarrevolucionaria que durante 10 años causó graves daños a la economía e infraestructura del país, causando luto y dolor en las familias nicaragüenses.
Morales Carazo, quien fuera miembro del directorio de la contra y jefe negociador con su contraparte los sandinistas, se convierte en el primer nicaragüense en recibir la Orden Reconciliación y Paz, al igual que su esposa Amparo, mexicana de nacimiento y nicaragüense de corazón.
“Nuestro respeto y afecto fraterno para un queridísimo amigo, el Presidente ortega y para Rosario, dos grandes dirigentes de Centroamérica que han venido aportando todos sus esfuerzos por la mejoría de nuestro pueblo. A ellos debemos paz”, externo con claridad don Jaime, a sus 89 años de edad.
Fue una guerra infortunada, dijo don Jaime, al tiempo que recordó al Cardenal Obando y Bravo en su rol de mediador, y reseñó que cuando los ánimos se encendían el prelado siempre ponderaba convidando con maestría a tomarse un refresco para bajar las tensiones de las difíciles negociaciones entre contras y sandinistas.
Don Jaime fue vicepresidente de la República en alianza con el FSLN del 2007 al 2012, cuando trabajó fraternalmente con el Comandante Daniel, demostrando un ejemplo de reconciliación y paz que admiraban los gobernantes de otros países.
Durante el acto celebrado al caer la tarde de este lunes 9 de febrero en la Avenida de Bolívar a Chávez, Daniel destacó en la juventud nicaragüense ser dignos herederos de los héroes y mártires, como ejemplos de solidaridad y amor al pueblo.