¿Dónde está la cabeza de Sandino?

¿Dónde está la cabeza de Sandino?
  • Probablemente lo decapitaron para llevarla a Washington
  • Los yanquis admiten dos derrotas: la de Nicaragua con Sandino y la de Vietnam
  • Traición y magnicidio

Todavía es un misterio. A 92 años del asesinato del General Augusto C. Sandino la noche del 21 de febrero de 1934, ejecutado por el general Anastasio Somoza García –iniciador de la dictadura somocista- y un grupo de oficiales de la Guardia Nacional de Nicaragua (GN), nunca se ha conocido dónde quedaron los cuerpos (cinco) del Héroe Nacional y sus generales ayudantes Francisco Estrada, Juan Pablo Umanzor, Sócrates Sandino y un inocente niño.

Esa terrible noche, al bajar el General de Hombres y Mujeres Libres y sus ayudantes de una cena en casa presidencial, invitado por el entonces presidente Juan Bautista Sacasa, fueron emboscados por una patrulla de soldados quienes con artimañas los condujeron detenidos hasta el cuartel y cárcel El Hormiguero, ubicado en la Avenida Roosevelt. La captura y detención la ordenó la embajada de Estados Unidos en Managua.

Sandino y los generales Estrada y Umanzor fueron subidos a un camión y conducidos a una zona llamada la Calavera, donde ya estaba abierta una fosa, ubicada en las cercanías del actual Hospital Solidaridad. Fueron fusilados. Una vez caídos los cuerpos, los guardias se lanzaron sobre ellos para despojarlos de sus pertenecías, relojes, anillos y hasta los pañuelos. Los revólveres los habían incautado.

En Nicaragua, los rumores corrían en voz baja sobre el paradero de los restos del Héroe Nacional Augusto C. Sandino y sus fieles generales. Aldo Díaz Lacayo, guerrillero, diplomático e historiador, opinó que Sandino probablemente haya sido decapitado y su cabeza enviada al Departamento de Estado de los Estados Unidos, como una acción de Somoza para congraciarse con los yanquis, que nunca le perdonaron a Sandino la derrota a sus tropas interventoras en Nicaragua.

Los yanquis no pudieron borrar su nombre ni su legado

En el Salón de las Banderas del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, en Washington, a mano derecha existen varias placas colocadas donde los yanquis se ufanan de sus victorias en determinadas intervenciones militares dejando muerte y dolor.

A la izquierda hay dos placas donde reconocen dos derrotas: la de Nicaragua en la guerra contra Sandino, que la inició en 1927 y expulsó a los yanquis el primero de enero de 1933, cuando salieron por el Puerto de Corinto, en el Pacífico nicaragüense; y la de Vietnam, donde desataron una terrible y sangrienta guerra entre 1965 y 1973, que finalizó con la caída de Saigón el 30 de abril de 1975, cuando los yanquis salieron en desbandada.

Por información extraoficial se conoce que en 1944, diez años después del asesinato de Sandino, sus restos y los de Estrada y Umanzor fueron exhumados e incinerados y sus cenizas esparcidas sobre las aguas del lago Xolotlán. Una práctica de la dictadura somocista de incinerar cuerpos de sus adversarios, desapareciéndolos para evitar se convirtieran en símbolos de resistencia popular.

Probablemente la cabeza de Sandino haya sido desaparecida en Washington, para borrar toda evidencia. Lo que no pudieron borrar es que en susurros el pueblo mencionaba su nombre hasta constituirse el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que levantó su bandera roja y negra para continuar la lucha nacionalista y antimperialista.

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